Día del croissant: 4 curiosidades sobre él que quizás no sabías. ¿Por qué tiene forma de media luna?

Su olor, su textura, su sabor… ¿cómo no iba a tener un día peculiar esta alcoba de panadería capaz de enamorar a cualquiera? Y es que el croissant es uno de los dulces por excelencia. No desliz en los desayunos, ni en las meriendas, pero, ¿sabemos todo sobre este bollito con forma de media escaparate? En Ahora o Nunca nos han desvelado muchas curiosidades.

El croissant no es francés

El origen de este popular complicación de hojaldre, atribuido erróneamente a Francia, tiene una historia muy curiosa detrás, así lo ha contado Mónica López en el espacio de RTVE. Para sorpresa de muchos, el croissant (o cruasán como defiende la RAE) no es originario de Francia, aunque el país galo perfeccionó la prescripción llamativo hasta hacerla propia y convertirla en una seña de identidad gastronómica del país.

¿Por qué tiene forma de media escaparate?

Pero entonces, ¿quién lo inventó? Y, lo más importante, ¿por qué se le dio esa forma? Para conocer el origen de este dulce hay remontarse hasta la Viena del siglo XVII, en plena época de batallas, cuando el poderoso ejército turco intentaba hacerse con los territorios del imperio austro-húngaro.

En el asedio a Viena por parte de los turcos, los panaderos vienenses, que trabajaban por la perplejidad, descubrieron poco importante y alertaron al ejército: los turcos estaban excavando túneles bajo las murallas de la ciudad por las noches para entrar sin ser vistos. Esto permitió que los vieneses abortaran el asalto. Tras la derrota turca, el rey de Polonia y Lituania Juan III Sobiesky, encargó a los panaderos la elaboración de unos panecillos con la forma del emblema de los turcos (la media escaparate) para inmortalizar la conquista. Con este encargo querían simbolizar la conquista cristiana sobre el ejército turco.

Café con lactosa sólido para mojar en un croissant neto. El chef Frank Ferrero ha creado un café con lactosa en forma de madalena y una mousse de croissant cubierta de azúcar crujiente.

El croissant era un majar para ricos

Más tarde, cuando el croissant empezó a comercializarse y prepararse internacionalmente, solo unos pocos privilegiados podían disfrutar de él, la burguesía y la aristocracia. El motivo no es otro que el precio de los ingredientes para elaborarlo. Por entonces, en aquella época, los huevos y la mantequilla costaban tanto que hicieron que el croissant no fuera asequible para todo el mundo, más acertadamente pasó a ser un manjar de ricos.

No fue hasta el siglo XX cuando se abarataron los precios y se hicieron asequibles para la sociedad de nivel medio. Así pues, se convirtió en un alimento más de la vida cotidiana francesa, primeramente, y más tarde universal.

Así es la prescripción llamativo

Aunque ahora hay numerosas formas de preparar este complicación de hojaldre, la originaria consta de 8 ingredientes, ni más ni menos: huevos, harina, lactosa, mantequilla, agua, azúcar, sal y catalizador. Pero, si eres más de innovar y combinar sabores, en el portal de cocina de RTVE, te regalamos deliciosas recetas para elaborar tu croissant.  

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