PSOE y Unidas Podemos buscan un acuerdo para corregir la ley 'del sí es sí' en medio de la tensión

En poco menos de cuatro meses tras la entrada en vigor de la ley ‘solo sí es sí’, y tras más de 300 rebajas de condenas, el Gobierno reconoce que la norma es “mejorable” y prepara una reforma que eleve las penas mínimas. Sin retención, las posturas de PSOE y Unidas Podemos están todavía alejadas. Los socialistas trabajan ya en una proposición de ley que presentarán con o sin sus socios de coalición, y el PP ya le ha asegurado sus votos para sacar la reforma delante. Con todo, en Unidas Podemos se han hendido a “retocar las penas mínimas”, pero ponen como bisectriz roja el "abrigo" del consentimiento.

La intención de la parte socialista es retornar a las penas anteriores a la ley para los casos en los que haya violencia e intimidación, poco que rechaza Podemos porque cree que se vuelve “al maniquí precedente” en el que las víctimas debían demostrar que se resistieron o que hubo violencia. Los 'morados' creen que los socialistas están recibiendo "presiones" de la "derecha política, contencioso y mediática" para retroceder en los derechos de las mujeres.

Aún así, la delegada del Gobierno contra la violencia de tipo, Conquista Rosell, se ha hendido en las últimas horas a "retocar" las penas, pero exige al PSOE que se “blinde” el maniquí basado en el consentimiento. "Siempre hemos estado receptivas en presencia de cualquier retoque técnico, pero esto no puede advenir por retomar si hay violencia o intimidación o no", dijo este lunes por la indeterminación en una entrevista en 24 horas de RNE.

El Gobierno y el PSOE aseguran que el consentimiento no se va a tocar porque es el "corazón" de la ley. Rosell insiste en que Igualdad hará "todo lo posible por presentarse a un acuerdo" pero no va a aceptar "ninguna propuesta que ponga en encaje el maniquí de consentimiento". Mientras, los distintos sectores de Unidas Podemos están manteniendo contactos para fijar una postura global tras la valor del PSOE de presentar una proposición de ley.

El portavoz parlamentario de Podemos, Pablo Echenique, ha explicado que han aceptado "negociar la posibilidad de que haya retoques en la escalera penológica" con el fin de "proteger la dispositivo del Gobierno", y ha asegurado que Igualdad "se lleva moviendo" en este sentido desde diciembre y lo ha hecho de forma "discreta" con "tres propuestas" relativas a modifiar las penas que el PSOE "ha tenido en la mano". Pero advierte de que, aprobar el PSOE su reforma sin los 'morados', "significa con el PP", y asegura que la propuesta del PSOE de nutrir "dos tipos de golpe", uno con violencia y otro no, es "someter a las mujeres al mismo calvario provatorio". 

En medio de estas discrepancias, los ministros de PSOE y Unidas Podemos vuelven a reunirse este martes en Consejo de Ministros.

La reforma de Conciencia para "corregir" la ley

Hasta la semana pasada, el Gobierno no se había hendido a “resolver” lo que considera unos “posesiones indeseados” de esta ley, y hasta este mismo lunes no habló de una “reforma reglamentario”, en palabras del ministro de Presidencia, Félix Bolaños, que anunció que el Servicio de Conciencia está preparando ya la “corrección” de la ley. Una modificación que contará con la colaboración de catedráticos y expertos en violencias sexuales.

Desde que entró en vigor la norma el pasado 7 de octubre, el Ejecutante, incluido su presidente, Pedro Sánchez, ha presumido de lo que ha considerado “una gran conquista feminista” que pone el foco en el consentimiento de la mujer. Todo acto que no fue consentido, es golpe. Pero lo cierto es que la norma ha estado en el ojo del huracán político, con duras críticas de la competición, por la descuento de condenas (338 este martes, según contabiliza Europa Press). Y aunque el Gobierno en un principio abogó a esperar al criterio del Tribunal Supremo, éste dictó que habría que revisar las condenas y analizarlas caso a caso.

Unidas Podemos siempre había defendido que la norma no tenía fallos y que el problema radicaba en la interpretación “incorrecta” de algunos jueces de la ley. La ministra de Igualdad, Irene Montero, llegó a musitar de jueces “machistas”. Incluso este mismo lunes por la indeterminación, Rosell cuestionó el número de rebajas de condenas: "No hay 300 revisiones ni la décima parte siquiera todavía. No creo ni que lleguen a 30", dijo en RNE. Esgrime que "el Supremo no ha dictado ninguna sentencia de un caso de revisión comparando uno y otro códigos" penales.

La propuesta de ley del PSOE y el decálogo de Igualdad

Tras el malestar que provocó en la parte ‘morada’ del Gobierno la intención manifiesta de sus socios de “resolver” los problemas de la ley, el lunes Igualdad puso sobre la mesa un decálogo de medidas urgentes dirigidas, sobre todo, a acrecentar la especialización de los juzgados y a dotar de más medios los servicios de protección a las víctimas. Todo, con el fin de que se haga lo que considera una “interpretación correcta” de la ley. Y avisó de que ninguna reforma "frenaría" la descuento de condenas

Pero la propuesta quedó eclipsada por el anuncio de Bolaños de una reforma impulsada por Conciencia y por el anuncio de la portavoz del PSOE, Pilar Alegría, de una proposición de ley para elevar las penas mínimas. Alegría aseguró este lunes que el debate de la reforma se está abordando en el seno de la coalición y que la aspiración es alcanzar un acuerdo y que la proposición de ley se pueda firmar de forma conjunta.

Fuentes socialistas reconocen que la descuento de penas es un "chicle en el zapato" que no se puede "digerir más tiempo”, y avisan de que van a "retocar la ley aunque no quieran" los morados y recuerdan que el PSOE es el "socio mayoritario" de la coalición.

El PSOE ha optado por la fórmula de la proposición de ley para corregir la ley por ser la vía más rápida para soportar a lengua la modificación del Código Penal, según fuentes socialistas a Europa Press. Este camino legislador no requiere someter el texto a los informes al Consejo Caudillo del Poder Procesal (CGPJ) y siquiera al Consejo de Estado, que aunque no son vinculantes, sí serían preceptivos en el caso de que la tramitación se hiciese mediante tesina de Ley.

Fuentes socialistas destacaban este mismo lunes que, cedido que internamente del espacio de Unidas Podemos no hay una posición monocorde respecto a este asunto, están hablando con todos los sectores internamente de Unidas Podemos, incluida la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz.

Izquierda Unida igualmente ha considerado "oportuna" una modificación de la Ley a tenor del resultado que ha tenido en su ejecución, aunque manteniendo la cojín de la reglamento que pone en el centro de la misma el consentimiento previo. Igualmente, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau (En Comú)ha pedido este martes que se haga un ajuste técnico en la ley del 'solo sí es sí' pero que "no se toque el consentimiento". Previamente, se habían pronunciado a valenza de corregir la norma otras fuerzas a la izquierda del PSOE como Mas País o el diputado de Compromís, Joan Baldoví. Incluso Bildu no se cerró a mejorar la norma si había "puntos de fuga".

Feijóo garantiza al PSOE sus votos

En medio de las tensiones entre el PSOE y Unidas Podemos, el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ofreció este lunes sus votos a los socialistas para modificar una ley que calificó como “disparate”. "Le garantizo el apoyo a la ley del solo sí es sí, de forma inmediata tenga o no votos en su Consejo de Ministros o en el Congreso de los Diputados", aseguró.

Asimismo Ciudadanos ofreció sus votos para revertir las “consecuencias nefastas” de la ley: "Estaremos apoyando si se corrige esta ley siempre que se proteja a las víctimas y se revisen los tipos mínimos de las penas".

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