Al Asad reaparece cinco días después del terremoto mientras su gobierno se niega a facilitar la ayuda a las zonas rebeldes

El presidente sirio, Bachar al Asad, ha aparecido este viernes en notorio por primera vez desde los terremotos que han molido el ártico de Siria y el sur de Turquía, y que han causado más de 21.000 muertos en entreambos países

Al Asad ha visitado un hospital en la provincia noroccidental de Alepo, una de las más damnificadas. La Presidencia siria ha informado en su cuenta de Twitter de que el dirigente y su esposa, Asma al Asad, han visitado el Hospital Universitario de la ciudad. Sin bloqueo, no han ofrecido más detalles. 

Hasta el momento, Asad no se ha dirigido a la nación para murmurar del terremoto. 

Sin cifras oficiales de muertos

En Siria, el número de víctimas mortales asciende a 3.384 y el de heridos a 5.245. Sin bloqueo, el gobierno no ha actualizado las cifras oficiales desde el miércoles, por lo que el comprobación actual se desconoce. 

En el demarcación que todavía sigue en mano de la concurso armada (la provincia de Idlib y parte de la de Alepo), el final comprobación de los Cascos Blancos, la estructura de rescatistas que opera desde hace primaveras en estas zonas, indica que hay 2.037 muertos y 2.950 heridos.

Los Cascos Blancos continúan buscando supervivientes, pero las posibilidades de tener éxito son cada vez menos, cuando ya han pasado más de 100 horas desde el primer temblor. 

El noroeste de Siria es un demarcación muy molido por la erradicación civil iniciada en 2011. Ahora se le ha sumado el terremoto.

"Aquí son todo niños, y necesitamos calefacción y víveres", ha explicado a Reuters Munira Mohammad, una principio de cuatro hijos que huyó de Alepo tras el seísmo para marcharse a Idlib. "La pasada indeterminación no pudimos reposar por el frío. La situación es muy mala", ha añadido. 

Aquí son todo niños, y necesitamos calefacción y víveres

A las zonas opositoras llegó este jueves, a través del paso fronterizo de Bab al Hawa (el único despejado con Turquía), un convoy fletado por la ONU con ayuda humanitaria, la primera que llegaba tras el terremoto, pero sin los equipos que reclamaban los Cascos Blancos para poder continuar con los trabajos de rescate. 

El gobierno sirio se resiste a proveer la ayuda directa a la concurso

El Software Mundial de Alimentos (PMA) ha alertado de que se está quedando sin reservas y la ONU ha pedido continuar con los envíos y que se abran más puestos fronterizos, pero el gobierno sirio se niega. Insiste en que toda la ayuda que entra en el país debe coordinarse desde Damasco, y considera los envíos directos a las zonas opositoras como una violación de su soberanía. 

En cambio, a la haber siria llega, vía aérea, la ayuda de Rusia, China, Irán y países árabesRescatistas rusos participan en labores de rescate en las provincias de Latakia, Alepo y Hama, según el Ocupación de Defensa ruso. 

El seísmo de magnitud 7,8 registrado en la alborada del pasado lunes es el longevo terremoto en Turquía desde 1939. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el epicentro se situó en la provincia de Gaziantep, en el sureste del país, fronteriza con Siria. Las vibraciones se sintieron en Irak, Líbano, Israel y Chipre. Ha habido más de 1.500 réplicas.

Después, a las 13.25 hora circunscrito del lunes se produjo otro seísmo de magnitud 7,5

Turquía es una zona de reincorporación sismicidad por la coincidencia de las placas asiática, africana y europea. El del lunes es ya el peor seísmo en la región en casi un siglo.

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