Las autoridades australianas han informado este miércoles de que han recuperado la diminuta cápsula radiactiva extraviada el pasado 10 de enero por la compañía minera Rio Tinto. El altercado se produce tras una complicada búsqueda y una gran preocupación que llegó a provocar una alerta sanitaria en el país, ya que oportuno a su radiactividad, cualquier persona que pudiera encontrarla y no supiera cómo manipularlo podría ganar a sufrir graves problemas de salubridad.
"Quiero remarcar que este es un resultado extraordinario, los equipos de búsqueda textualmente han incompatible la saeta en el pajar", declaró en una rueda de prensa el responsable de Servicios de Emergencia en el estado de Australia Occidental, Stephen Dawson.
El representante del gobierno regional ha precisado que el dispositivo, de 6 milímetros de diámetro y 8 de parada, ha sido hallado este miércoles a unos 50 kilómetros al sur de la ciudad de Newman, donde un camión lo recogió hace días para transportarlo 1.400 kilómetros desde la ciudad australiana de Newman hasta la ciudad de Perth.
Se encontraba en una cuenta próxima a la autopista de Great Northern
La pequeña cápsula fue hallada entre piedras de una cuneta a unos dos metros de distancia de la autopista Great Northern, donde un coche equipado con dispositivos especiales para la detección de radiación descubrió la radiación emitida por la cápsula.
Los equipos han establecido un perímetro de seguridad de 20 metros más o menos del objeto para proceder "de forma segura" a su recuperación y se colocó en un contenedor de plomo, que protege de la radiación.
La capsula ha sido enviada de reverso a Newman, donde será almacenada hasta el jueves cuando se traslade a un centro de Perth, la renta de Australia Occidental.
Efectivos de la Ordenamiento Australiana de Ciencia y Tecnología Nuclear (ANSTO) examinan la zona donde se ha incompatible la cápsula para "cerciorarse de que no está contaminada" delante el aventura de que se filtrara la radiación.
Contenía Cesio-137, una sustancia radiactiva
La diminuta cápsula contenía una "pequeña cantidad" de la sustancia radiactiva Cesio-137, usada en la minería, y fue extraviada cuando era transportada entre el 10 y el 16 de enero, explicó el Área de Lozanía de Australia Occidental.
Las autoridades habían despierto a los conductores que permanecieran al menos cinco metros de distancia en el caso de que vieran la cápsula porque la exposición podría causar "quemaduras o enfermedades por radiación", como cáncer.
El dispositivo radiactivo forma parte de un contador de densidad que había sido utilizado en la mina Gudai-Darri de Rio Tinto, en la remota región de Kimberley en Australia Occidental.
Aunque han asegurado que es "improbable" que algún haya sido expuesto a la radiación de esta cápsula ya que estaba lo suficiente alejado de la carretera y de cualquier población.
"No parece que haya sido movido, sino que calló desde el camión", ha explicado delante los medios Andrew Robertson, director genérico de la Oficina de Lozanía de Australia Occidental.
Se perdió el pasado 10 de enero
El material tóxico fue empaquetado el pasado 10 de enero y el transporte llegó a Perth seis días posteriormente, pero no fue hasta el pasado día 25 que los inspectores de la carga se dieron cuenta de que uno de los paquetes estaba roto y una de esas minúsculas cápsulas se había perdido en el trayecto.
El Consejo de Radiación de Australia Occidental ha amplio una investigación para determinar cómo se pudo despistar la capsula radiactiva, aunque no ha precisado cuándo publicará su mensaje final.