La autoridad monetaria anuncia que en marzo ejecutará otro incremento de 0,5 puntos para poner coto a la inflación subyacente.
El Asiento Central Europeo (BCE) se mantiene firme en su combate contra la inflación pese a los crecientes signos de una desaceleración de precios en la eurozona. La institución dirigida por Christine Lagarde ha suficiente este jueves otra subida de 0,5 puntos de los tipos de interés, hasta situar el tipo genérico en el 3%, el nivel más parada en 15 primaveras.
El BCE se desmarca así de la Reserva Federal de Estados Unidos, que ha ralentizado el ritmo de subida de tipos a 0,25 puntos. La autoridad monetaria europea avisa adicionalmente de que seguirá encareciendo el precio del plata en sus próximasreuniones,hasta alcanzar niveles suficientemente restrictivos para sostener que la inflación vuelva a situarse en el objetivo del 2% a medio plazo. Para marzo anuncia otro incremento de 0,5 puntos.
"En instinto de las presiones sobre la inflación subyacente, el Consejo de Gobierno prevé aumentar los tipos de interés otros 50 puntos básicos en su próxima reunión de política monetaria de marzo y seguidamente evaluará la senda futura de su política monetaria", explica el comunicado hecho notorio al término de la reunión.
[La inflación de la eurozona baja por tercer mes consecutivo hasta el 8,5%]
"Nutrir los tipos de interés en niveles restrictivos reducirá con el paso del tiempo la inflación al moderar la demanda, y además servirá de protección frente al peligro de un desplazamiento persistente al elevación de las expectativas de inflación", señala el BCE. En todo caso, las futuras decisiones sobre tipos de interés dependerán de los datos y se adoptarán "reunión a reunión".
La de este jueves es la villa subida consecutiva de tipos desde verano de 2022. En un tiempo récord, el BCE ha aumentado el precio del plata del 0% al 3%: 0,5 puntos en julio, 0,75 puntos en septiembre y noviembre y otros 0,5 puntos en diciembre. Con esta valentía, el Consejo de Gobierno pretende refrigerar la bienes y poner coto al descontrol de precios. El impacto más inmediato de este encarecimiento del plata será una subida de hipotecas y créditos.
Con el aumento de este jueves, el tipo de interés genérico pasa del 2,5% al 3%, su nivel más parada desde 2008. La facilidad insignificante de crédito (lo que pagan los bancos por la financiación a un día) aumenta al 3,25%; mientras que la facilidad de depósito (la remuneración a las entidades por apartar su plata en Fráncfort) se incrementa del 2% al 2,5%.
El BCE ha decidido no aflojar en su política restrictiva pese a que los últimos datos apuntan a que la inflación de la eurozona ya ha tocado techo y empieza la curva de descenso. El índice de precios de consumo armonizado (IPC) bajó en enero por tercer mes consecutivo gracias a la caída de la energía, hasta situarse en el 8,5%, frente al 9,2% registrado en diciembre. No obstante, esta tasa todavía cuadriplica el objetivo del 2% del BCE.
Adicionalmente, la inflación subyacente (que excluye los precios más volátiles de la energía y de los alimentos frescos) todavía aumenta aunque a un ritmo más cachazudo, desde el 6,9% en diciembre al 7% en enero. Por su parte, la inflación básica (que excluye adicionalmente el pimple y el tabaco y que es la narración principal que usa el BCE) se mantiene estable en un nivel muy parada del 5,2%.
Por otro costado, los buenos datos de crecimiento y empleo dejan más espacio a Lagarde para seguir subiendo tipos. Pese a los malos augurios que alertaban de un desplome crematístico invernal, la eurozona ha esquivado de momento la recesión con un crecimiento leve del 0,1% en el zaguero trimestre del año pasado. En el conjunto de 2022, la bienes de la eurozona registró una expansión sólida del 3,5% a pesar del embestida de la pleito en Ucrania, la crisis energética, la elevada inflación y la rápida subida de tipos.
Por su parte, el mercado profesional de la eurozona sigue exhibiendo una robusto resistor al embestida de la crisis. En diciembre de 2022, la tasa de paro se mantuvo estable en un leve histórico del 6,6%, su nivel más bajo desde la creación del euro.