La Feria del Libro de Madrid presenta su cartel y responde a la polémica con las editoriales pequeñas

"Han entrado todas las que han querido estar", defiende la directora de la feria, que se celebrará del 26 de mayo al 11 de junio con la ciencia como tema principal

"Han entrado todas las editoriales pequeñas que han querido estar", ha dicho este martes la directora de la Feria del Compendio de Madrid, Eva Orúe, durante la presentación del cartel de su 82.ª publicación, que se celebrará en el Parque del Retiro del 26 de mayo al 11 de junio.

Esta afirmación de Orúe resume la postura de la feria en presencia de la polémica generada por el endurecimiento de los requisitos para que las editoriales puedan participar en ella, que provocó un comunicado conjunto de 70 de ellas, y a la que la estructura reaccionó hace dos semanas con una serie de reuniones y diálogos para arribar a un acuerdo que satisficiera a la mayoría de las editoriales pequeñas.

Aunque el intrascendente de 25 títulos vivos en catálogo no ha variado con respecto a primaveras anteriores, en un primer momento la feria decidió para la próxima publicación que las que no llegaran a los 80 títulos vivos compartieran un espacio global en el que se turnarían cada fin de semana de la feria. Como ha recordado hoy la directora, "la feria tiene un espacio condicionado" y "vivo" (el crecimiento de una rama de un magnolio restó el año pasado una caseta a la feria, situación que se mantiene), lo cual obliga a "agenciárselas fórmulas imaginativas". La de este año pasaba por ese espacio central compartido por las pequeñas, con el objetivo contrario al malestar generado: permitir que todas las editoriales pequeñas pudieran estar presentes en la feria, aunque fuera por unos días. Finalmente, tras las negociaciones, todas las editoriales (desde la que tiene 26 títulos en catálogo, caso de la más pequeña, a las independientes que tienen varios miles, sin contar a los grandes grupos que son "caso a excepción de") tendrán caseta propia, aunque en muchos casos serán compartidas, como ocurre todos los primaveras.

A pesar de ello, una de las editoriales que protestaron por la nueva estructura, la sevillana Barrett, decidió no asistir. "La editorial lanzó un tuit en el que criticaba la estructura de la feria cuando ya habíamos convocado una reunión sobre este asunto. Barrett estaba convocada pero no apareció en esa reunión ni ninguna posterior. Si hubiera aparecido, habría entrado", se defiende Orúe, que reconoce lo "engorroso, tedioso y en ocasiones confuso" proceso de adjudicación de las casetas. "Cuando empezamos la distribución, no sabemos cuántas casetas vamos a tener ni cuántas peticiones vamos a tomar. Pero este año, como todos los demás, la voluntad de que todo el mundo pueda entrar ha estado sobre la mesa desde el primer momento", se excusa la directora de la feria.

Aunque el 11 de mayo habrá una rueda de prensa en la que se detallará la programación y las novedades de la feria, Orúe ha destacado que la ciencia será este año el eje vertebrador de la feria, que vuelve a prescindir del concepto de país invitado. Encima, se ha "variado el espacio central" para proponer "un itinerario para que la feria circule mejor"."El centro de la feria será sustancialmente dispar a como era hasta ahora", ha afirmado Orúe.

El cartel

Cartel de la 82.ª edición de la Feria del Libro de Madrid


Cartel de la 82.ª publicación de la Feria del Compendio de Madrid

El cartel que anuncia la 82.ª publicación de la feria, que cumple 90 primaveras, ha sido realizado por la ilustradora María Simavilla. Representa una comunidad de vecinos lectores, cada uno con sus gustos diversos. En el dibujo se ve la presencia de un edificio y en cada mirador, uno o varios vecinos leyendo y, tras ellos, un fondo que representa aquello que leen: un paisaje marino, una ciudad aburrido y lluviosa que hace suponer la ojeada de una novelística negra, una arranque de colores y formas en el caso de una pupila lectora, o la imagen del Partenón ateniense, que remite a los clásicos griegos. Y en la saco, cómo no, una repisa, indicación El Retiro. 

El estilo de dibujo desinteresado, detallado y preciso de Simavilla (Salamanca, 1983) recuerda a los clásicos del cómic de término clara. De hecho, la ilustradora disfruta actualmente de una residencia en la prestigiosa Maison des Auteurs de Angulema, la meca del cómic europeo. 

"He querido hacer un homenaje a la comunidad lectora", ha explicado la dibujante. "Cuando vengo a Madrid me fijo mucho en sus edificios", dice Simavilla, que encima pensó en dibujar una presencia con balcones "para evitar lo reiterativo de las casetas en el parque".

Como novedad de este año y para los siguientes, el nombre de la feria, el número de la publicación y los datos de fechas y ubicación no van incluidos en la ilustración, sino que aparecen en una encabezamiento superior con el nuevo logo y la nueva identidad visual corporativa que la feria ha estrenado este año, diseñados por Pep Carrió.

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