Manel Esteller dirige uno de los centros más destacados a nivel internacional de la investigación de la leucemia, el Instituto Josep Carreras. Adicionalmente, es práctico en epigenética, una rama de la genética que está transformando por completo la oncología y que no solo ha mejorado tratamientos, sino que todavía ha permitido aumentar esperanzas de vida, y, sobre todo, calidad de vida de los pacientes.
Posteriormente de su entrevista en El Cazador de Cerebros, nos hemos quedado con muchas conversaciones en el tintero, por lo que queremos rendir este espacio para que podáis descubrir algunos de los mensajes tan interesantes que tuvieron división en esta charla con Pere Estupinyà.
Entrevista a Manel Esteller en el Instituto Josep Carreras RTVE
Qué causa el cáncer
Pere Estupinyà: La causa del cáncer, en última instancia, siempre es genética, ¿no? Aunque el cambio hereditario pueda ser heredado, adquirido o incluso vírico, siempre es hereditario.
Manel Esteller: En el cáncer hay alteraciones del material hereditario en diversas formas. No hay ningún tumor que no tenga descompuesto el material hereditario a diferentes niveles, puede ser un cambio de la estructura, es aseverar, una mutación; un cambio de la regulación de ese ADN, -al que llamamos epigenética-, pues está por encima de la genética, o cambios de la expresión de genes. Luego, en ese sentido sí, siempre es hereditario.
Cerca de destacar que es importante no confundir hereditario con hereditario, el primero implica una afectación del material hereditario, mientras que el segundo significa que la afectación viene de tu padre o de tu raíz. En este caso, el cáncer hereditario es aproximadamente el 10% de los tumores humanos.
P: ¿Sólo un 10%?
R: Sí, puede ser que la signo sea un poco anciano, pero a medida que vamos mirando más en detalle quizá lleguemos a un 20%.
P: ¿Los diferentes tipos de cánceres tienen más componente hereditario que adquirido?
R: Existe un amplio espectro, hay tumores mayoritariamente heredados de nuestros padres, como muchos de los cánceres de mama y colon, que se relacionan con unos síndromes característicos, como el BCR1 o la poliposis. Por otro banda, hay cánceres relacionados con el circunstancia o nuestro comportamiento, como el de pulmón, del cual el 90% se desarrolla en fumadores.
El caso de la leucemia está entre medio, hay un componente hereditario y uno adquirido, pero desconocemos a qué es adecuado este postrer. Sabemos, por ejemplo, que casi todas las víctimas de las bombas atómicas desarrollaron leucemia y que la radiación excesiva causa este tipo de cáncer. Luego, ahí tenemos una causa posible, pero la leucemia está entre el cáncer de mamá y colon, -bastante hereditario-, y el cáncer de pulmón, muy esporádico y asociado a un tipo de conducta.
La epigenética del cáncer, secreto en la investigación oncológica
P: La epigenética es tu campo de especialización, por lo que es mundialmente conocido.
R: Es un campo muy importante de la biología, en el ámbito de la enfermedad humana empezó a finales de los de los 90, por lo que estamos hablando de un trayecto de solo 20 abriles, muy nuevo si lo comparamos con la genética clásica.
La epigenética implica que no tiene porqué alterarse la armazón de los genes, sino que hay suficiente con modificar su programación, sabemos que mediante esta técnica podemos crear células raíz.
El cáncer viene de una mala codificación todavía de las células sanas.
“No hay ningún cáncer puro, ni hereditario ni epigenético, todos son una mezcla“
Esa es la que llamamos epigenética, por encima de la genética. Son marcas químicas que controlan la actividad, interruptores que encienden y apagan genes. Prenden oncogenes, que promueven los cánceres, y apagan los genes buenos, los anti tumores. Ese desbalance provoca la enfermedad tumoral, asociado evidentemente a alteraciones de mutaciones, cambios en los cromosomas, etcétera. No hay ningún cáncer puro, ni hereditario ni epigenético, todos son una mezcla.
Había un test muy sencillo, que consistió en demostrar que personas con el mismo ADN, los botones, podían tener comportamientos distintos e incluso aspectos diferentes adecuado a la epigenética. Podían no parecerse, ser uno más obeso, otro más delgado, uno más introvertido y otro más extrovertido... Y eso no estaba en el ADN como tal, sino que encontramos diferencias epigenéticas entre ellos. Más allá del ámbito culto, demostró la importancia del avance de la epigenética.
Adicionalmente ahora se ha extendido mucho su estudio. Por ejemplo, un igual tiene una enfermedad y el otro no, ¿cómo es posible si el ADN es el mismo? Pues lo comparamos con estas máquinas que hemos estudiado en laboratorio y podemos apuntar que "la diferencia está aquí, en este gen, tiene una regulación distinta al otro". Y es verdaderamente lo que nos da la diferencia entre un igual y el otro.
P: ¿Y qué causa la variación epigenética? Fumar, los radicales libres u otros aspectos provocan una mutación, pero que haya cambios epigenéticos, ¿a qué se debe?
R: Los cambios epigenéticos de la enfermedad humana se deben a dos causas, la interna y la externa. Esta última hace narración, por ejemplo, a cómo la radiación causa cambios epigenéticos porque modifica el ADN, o el tabaco, que a través de la presentación de compuestos químicos en nuestro material hereditario lo acaba silenciando.
Todavía es posible que heredemos la tendencia a tener alteraciones, y una tercera parte replica al azar: a medida que nos hacemos viejos nuestro sistema funciona peor y hay cambios epigenéticos. Aquellos que seleccionan un gen que verdaderamente da una delantera a la célula es el que aparece.
Imagínate que cada día hay lesiones genéticas y epigenéticas, pero solo aquellas que tienen una delantera son seleccionadas. Por eso, es un proceso de azar y de selección, y cuanto más viejos que hacemos más tiempo sucede. Es como ir al bingo cada día, quizá te toque si vas durante 50 abriles. Si cada día hay lesiones epigenéticas, cada día puede ocurrir una que sea seleccionada, porque confiere una delantera a esa célula de crecimiento.
Entrevista a Manel Esteller sobre curar la leucemia RTVE
P: Entre rodajes ha saliente el tema de los Premios Nobel, comentabas que te nominaron por ocurrir descubierto un cáncer causado por cambios epigenéticos.
R: La nominación fue por encontrar que había genes supresores de tumores, genes importantes que no tenía ninguna mutación. Fue un gran enigma entender por qué no están mutados. Descubrimos que su inactivación es puramente epigenética: si miras el gen, está casto, cristalino, libre, pero cuando ves su regulación está completamente rota, el gen no se expresa como debería, no está activado. Posteriormente desencadenó en una investigación muy válido en fármacos epigenéticos, para devolver la actividad de estos genes buenos.
P: ¿Existen fármacos epigenéticos que intentan corregir el problema epigenético?
R: Exactamente. No es ciencia de laboratorio, es ciencia que ha llegado a los hospitales. Hoy tenemos cerca de de unos 10 fármacos epigenéticos aprobados para uso clínico en nuestro ámbito. Son sobre todo para leucemias, linfomas y sarcomas, los tumores del músculo esquelético.
Es como si tuvieras un virus en tu ordenador y metes un antivirus para limpiarlo y retornar al estado natural. Estos fármacos epigenéticos suprimen las marcas químicas, como una adhesivo de borrar que elimina todos los errores epigenéticos que había, y esa célula recuerda que su función era otra, no se encargaba de multiplicarse, por ejemplo, sino de protegernos frente a agentes patógenos.
*El Cazador de Cerebros se emite en La 2 de TVE cada lunes a las 20:00h. Todos los programas siempre disponibles -gratis y online- en el catálogo de videos de RTVE Play.