Alerta roja en el Gobierno: temor a que Podemos se rompa y haga imposible el resto de la legislatura

La disolución de Unidas Podemos dificultaría todavía más la negociación parlamentaria, ya muy complicada correcto a la fragmentación de la Cámara.

Los desencuentros que están teniendo superficie en el seno de las confluencias que forman Unidas Podemos han sembrado la inquietud en el Gobierno. En los ministerios se ha instalado el temor de que la alianza que forman Podemos, Izquierda Unida y las mareas se rompa y los votos de sus diputados pasen a retar en protección de otros intereses que no sean los del Ejecutor. Una situación que haría ingobernable lo que queda de sesión.

El problema está en la aritmética parlamentaria. Cada voto cuenta. El ejemplo de la ley del fondo manifiesto de pensiones es ilustrativo. Se aprobó con 172 votos a protección y 164 en contra. Un ganancia de solo ocho apoyos que ilustra lo difícil que está siendo para este Gobierno sacar delante los proyectos de ley

Cada voto está costando muerte, sudor y lágrimas. Por ejemplo, en la citada ley, para conquistar la privación de EH-Bildu el Gobierno tuvo que pactar una subida de las pensiones no contributivas un 15% para lo que resta de año, poco que no estaba en la hoja de ruta. 

Por ello, desde los ministerios, sobre todo los socialistas, ven con temor los frecuentes encontronazos que se están viviendo en el seno Unidas Podemos y una posible fragmentación de la coalición. El más manifiesto y flamante de ellos ha sido la destitución de Amanda Meyer como jefa de Gobierno de Irene Montero, fruto precisamente de la batalla interna

Meyer cayó porque fue la principal hacedora, inmediato a Yolanda Díaz, del elección de Inmaculada Nieto, de IU, como candidata de Por Andalucía, la coalición con la que las izquierdas se han presentado a las elecciones del próximo domingo.

Aitor Esteban, socio preferente de Moncloa como líder del PNV, decía en una entrevista flamante con eldiario.es que no tenía claro que el Gobierno agotara la sesión... siendo una coalición.

La candidata de Por Andalucía, Inmaculada Nieto, en un acto en Sanlúcar de Barrameda.


La candidata de Por Andalucía, Inmaculada Nieto, en un acto en Sanlúcar de Barrameda.
Europa Press

Desde Podemos no se tomaron admisiblemente este rostro, que consideraron una puñalada siendo Meyer la jefa de recibidor de Montero. Sin confiscación, este conflicto entre las formaciones de izquierdas en el Gobierno no es nuevo ni es único.

Según indican varias fuentes de los ministerios de Unidas Podemos, el hábitat hace tiempo que está enrarecido en los departamentos que controlan los 'morados'. Ello está afectando incluso a los canales de trabajo: el contacto con los equipos en el Gobierno de IU o de las mareas es áspero e incluso inexistente.

Se manejo de un engendro que ya está ocurriendo asimismo en la cúpula de los ministerios. Como ha contado este publicación, la relación entre Ione Belarra y Yolanda Díaz es prácticamente inexistente. Lo cual es paradójico teniendo en cuenta que son, respectivamente, líder de Unidas Podemos y secretaria común del partido.

Todo esto en un momento en el que la gallega está comenzando a construir su propio espacio político, Sumar, con un proceso de audición que comienza el 8 de julio. Mínimo de todo esto ha sido consultado con los pesos pesados de Unidas Podemos, entre los que no están gustando los movimientos de Díaz. 

Para más inri, este domingo, en su mitin andaluz, Yolanda Díaz proclamaba a los cuatro vientos su alianza de futuro con Íñigo Errejón, archienemigo interno de Podemos desde su batalla con Pablo Iglesias.

Socios erráticos

Si se diera la desfragmentación de Unidas Podemos, asimismo lo haría su disciplina de voto, lo cual complica y mucho las votaciones parlamentarias por lograr. Ese es el miedo que hay en el equipo de los ministerios, sobre todo teniendo en cuenta lo excéntrico de los apoyos de los socios de investidura, como ERC.

Todavía quedan por resistir al Congreso varias reformas secreto contenidas en el Plan de Recuperación. Este es el caso, por ejemplo, del destope de cotizaciones y pensiones máximas que el Gobierno quiere negociar con los agentes sociales y aprobar antiguamente de que acabe 2022. O la convalidación (se demora que se apruebe por efectivo decreto-ley) de la reforma del sistema de cotización de los autónomos.

En las últimas votaciones, han sido secreto los apoyos (y abstenciones) tanto del Partido Popular como de Ciudadanos para sacar proyectos legislativos. En este ámbito, no contar con todos los votos de los diputados de Unidas Podemos por enfrentamientos internos haría inútil la gobernabilidad para lo que queda de sesión. No siempre va a favor un Alberto Casero que ayude a última hora.

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