La crecimiento en las cocinas de Claudia ha sido increíble. La pretendiente entró a MasterChef siendo una candidata que mostraba una seguridad arrolladora y poco a poco ha dejado que vayamos viendo en las pruebas a la verdadera Claudia. Una Claudia que ha luchado desde muy pequeña por hacerse un hueco en una sociedad que no para de exigirte la perfección. Una Claudia apasionado de la restauración, que perdona, rectifica y cuida a los suyos. Pero, que a su vez talego todo su temperamento cuando es necesario. ¿Recuerdas lo mal que comenzó su relación con Verónica? Mira ahora cómo han terminado las aspirantes siendo súper amigas y hasta compartiendo su coito por el chef Pepe Rodríguez. “Verónica y yo podemos compartir porque estoy muy en la itinerario de Verónica”, comentaba Claudia a los jueces. “El poliamor, el poliamor…”, contestaba Samantha Vallejo Nájera. “Pues la verdad es que sí, la he conocido, creo que tenemos muchas cosas en global. No de comida fit, porque yo ahí no, pero de carácter y gustos somos muy parecidas”.
La trastorno llega con Patricia a su flanco
Algunos de los mejores momentos de Claudia los hemos vivido cuando la pretendiente se ha unido a su compañera Patricia en alguna prueba. ¿Quién no recuerda aquel mítico extranjero bajo la capitanía de Patricia? O, por supuesto, esta divertidísima prueba de los robos que nos han regalado en el zaguero software en la que lucharon por unas patas de pollo. “Atrévete, atrévete, que como lo levantes otra vez verás”, decía Patricia. Claudia sin poder detener de reír terminaba apostando por el producto y reconociendo que lo hacía por pasárselo correctamente más que porque le pareciera un producto interesante.
Claudia ya ha explicado en muchas ocasiones que ella y Patricia tienen muchas cosas en global en cuanto a carácter se refiere. Por ello, cuando ambas se unen es una auténtica ataque de trastorno y un enfrentamiento que la verdad quia llega a convertirse en polémica. Ambas se conocen muy correctamente, saben cuales son sus limitaciones, se respetan y ponen freno cuando toca.
Una valoración que la llevó a la derrota
La última valoración de Claudia por parte de los jueces hizo que la pretendiente se sintiera completamente derrotada antaño de memorizar el resultado final de la prueba. Claudia se presentó llorando frente a los jueces y antaño de conocer su valoración ya decía que la prueba había sido muy dura. “Le estoy pillando un asco al aguacate… Me lo he pasado muy correctamente durante la prueba, pero ahora con el resultado final delante tengo que distinguir que ha sido dura e intentas”. Los jueces valoraron de una forma muy positiva el emplatado y la idea de hacer ese canelón que atrapara un relleno delicioso. Sin incautación, explicaron que la cantidad de sobrasada incorporada era demasiado y que a estas paraíso la pretendiente debería asimilar a equilibrar más los sabores aunque sean sus favoritos.